Estados Unidos derrotó 2-1 a República Dominicana en la primera semifinal del Clásico Mundial de Beisbol, en un juego dominado por el pitcheo que contrastó con el explosivo encuentro entre Venezuela y Japón en la otra llave. Con el triunfo, el conjunto norteamericano avanzó a su tercera final consecutiva en el torneo.

El abridor Paul Skenes, ganador del Cy Young de la Liga Nacional, asumió el reto de enfrentar a la poderosa alineación dominicana y cumplió con una sólida actuación de cuatro innings y un tercio, permitiendo una carrera limpia y ponchando a dos rivales. Del lado dominicano, Luis Severino también tuvo una buena salida al trabajar tres entradas en las que toleró cinco imparables y una carrera, además de registrar seis ponches.

La figura del encuentro fue el jardinero Roman Anthony, quien conectó de 3-1 con un jonrón en el cuarto inning que terminó siendo la carrera decisiva para el conjunto estadounidense. Ese episodio fue clave para los locales: primero Gunnar Henderson empató el juego con un cuadrangular de 400 pies y luego Anthony disparó un batazo de 421 pies por el jardín central para marcar la diferencia.

Por el lado dominicano, el relevista Gregory Soto cargó con la derrota al permitir el vuelacerca de Anthony. La única carrera de República Dominicana llegó en el segundo episodio gracias a un jonrón de Junior Caminero frente a Skenes.

El bullpen estadounidense también fue determinante al limitar a la ofensiva dominicana a apenas dos hits en el resto del encuentro y sumar seis ponches. Un total de 36.337 aficionados asistieron al loanDepot Park para presenciar el juego, que duró 2 horas y 55 minutos. Ahora Estados Unidos buscará el título en su tercera final consecutiva, con la mira puesta en revancha tras caer ante Japón en la edición pasada.